escucha activa

¿Trabajas en el área de RRHH o eres especialista, consultor o formador de esta disciplina?.

No sé si en algún momento has tenido la misma sensación que yo, ya que cada vez más, las personas demandan, dentro de las compañías, retos diversos y diferentes, que van más allá de la simple motivación por una carrera profesional exitosa y atractiva, o incluso más allá de la cada vez más importante conciliación entre familia y trabajo, que tantos artículos, comentarios y debates está causando en nuestra sociedad actual.

Por ello, me he decidido a hablarte sobre la estimulación auditiva neurosensorial, pero por el momento, permíteme que empiece por el principio..,

¿Qué está ocurriendo hoy día en las personas que gestionan personas?

Dentro de las demandas que he observado, surge a día de hoy una base que sirva a la persona tanto en su disyuntiva profesional, como cada vez más, en su amplio espectro individual y evolución como persona, y a ti, profesional y experto de RRHH, te preguntarás:

¿qué aspecto puede ser productivo y atractivo para el empleado, aparte de ser notorio en la consecución de resultados óptimos de cara a la propia compañía, y que reúna todo ello un aura adecuada a la reputación de mi propio departamento?.

En las siguientes líneas voy a comentar lo que mi experiencia profesional como consultor y experto en valores y niveles de consciencia, ha supuesto el descubrimiento, primero usándolo yo mismo (ya se sabe que toda novedad es mejor que uno mismo la pruebe), y después aconsejando, invitando y hasta en ciertos casos exigiendo (siempre con amabilidad y decoro, faltaría más) a profesionales, ejecutivos y personas de a pie, lo que se hace llamar: estimulación auditiva neurosensorial.

Si no escucho, ¿cómo voy a poder resolver conflictos?

Uno de los mayores retos a los que me enfrento a diario cuando trabajo con personas de diferentes roles jerárquicos en empresas, bien sea como consultor, coach o mentor, es que las personas no escuchamos lo suficiente.

Si, si!, y lo digo en primera persona de plural, “no escuchamos”, y voy a incluirme yo mismo en dicho saco, por aquello de que es casi imposible estar con los cinco sentidos puestos, o siquiera con uno de ellos, el 100% del tiempo y en todo momento.

“¿Cómo es esto?, ¿que mi propio jefe sencillamente no me escucha cuando le digo que me suba el sueldo?”.

Ya decía yo que algo le tenía que ocurrir, porque después de 1.000 veces (contadas una a una, como las uvas el día de Año Nuevo) que se lo he repetido durante los últimos tres meses, era un poco extraño que no se diera cuenta de lo que quería decirle, mirándome con esa cara de una persona que se encuentra en el andén de una ciudad cualquiera y acaba de perder el tren por estar leyendo el periódico en el quiosco de la estación, es decir atónito“.

Entonces, ¿mi deducción es que no tiene interés en mí, mis problemas y mi evolución en la empresa?. ¡Qué desfachatez!”.

No me digas que no te ha pasado alguna vez..,

No, digamos que no es exactamente así, ya que en ocasiones, profesional de las personas y de los RRHH, se ha asociado a la falta de interés o la incapacidad de nosotros mismos (tú y yo por ejemplo), el hecho de no escuchar, con lo que es sencillo que observes o hayas observado contestaciones inadecuadas, en ocasiones bruscas incluso, incluso caras de desaprobación u horror, o en el mejor de los casos interpretaciones erróneas entre tú mismo y tu interlocutor, y quizá entre dos personas cualesquiera.

¿Quién no ha captado (de forma deliberada o inconscientemente, dependiendo de la forma, la situación y la persona que teníamos delante) situaciones que están alejadas de la realidad y hemos interpretado (nuevamente me añado en el interpelado) como si fuéramos el mejor guionista de Hollywood, (o mejor dicho, de Bollywood, que en India gustan aun más los dramas)?.

Quizá esto no sea siempre así, y estoy de acuerdo que la escucha suele ser más una actitud que una aptitud, aunque también ocurre en ocasiones que existan problemas fisiológicos de base donde la actitud no sea tan fundamental, debido a que la aptitud no es del todo adecuada. ¿Te ha pasado a ti esto?. !Al otorrino de inmediato!.

Ahora sí: veamos qué es la estimulación auditiva neurosensorial

Una de las cosas que he aprendido aplicando estimulación auditiva neurosensorial con mis clientes, es que las acciones de oír y escuchar están internamente relacionadas entre el oído, el cerebro y el cuerpo.

Como bien sabrás, (o quizá no, porque yo no lo sabía antes), oír como función del oído es la recepción pasiva del sonido, mientras que escuchar como función del cerebro es la participación activa de lo que uno oye, con lo que se puede tener un buen oído pero escuchar pésimamente. ¿Un poco lioso esto?. Básicamente, y parafraseando al doctor Alfred Tomatis, significa que…

[bctt tweet=”El oído capta el 90% de las percepciones que llegan del exterior”]

¡¡¡¡El 90%!!!, eso es mucho, con lo que la escucha puede verse afectada por la dinámica de vida actual: ansiedad, estrés o cualesquiera de las emociones que inundan nuestro día a día. Nuevamente, el tuyo, el mío y el de todo bicho viviente.

Observaciones y evolución del sistema

Llegados a este punto, he observado junto a mi socio Hernán Cerna Vergara, que un sistema adecuado de estimulación auditiva neurosensorial puede llegar a ser (y de hecho lo está siendo, bajo nuestra experiencia) de gran ayuda a profesionales como tú, que buscas mejores resultados, así como una mayor eficacia, eficiencia, e incluso armonía y equilibrio en la evolución final de tu cliente, ya sea este interno o externo, y sea cual sea la disciplina en la que estés inmerso.

De esta manera, cuando estimulamos nuestro cerebro enviándole mensajes sensoriales, nos dinamiza y nos relaja, y dado que el oído es el canal de paso más importante de los mensajes sensoriales del cuerpo humano, esta relación sirve para una mejora general de la persona a nivel emocional y físico.

¿A qué parece increíble?. Así lo pensé yo cuando me lo contaron, incluyendo algunas reticencias por mi parte. “Si no lo veo no lo creo”, me decía a mí mismo. Y verdaderamente noté evolución positiva en mí, comenzando a dejar atrás todo aquello pesado que en mi inconsciente estaba establecido “per se”.

El uso de la estimulación auditiva neurosensorial, (y aquí me meto en un poco de literatura técnica, y que en términos mundanos, no es ni más ni menos que escuchar música filtrada de Mozart).

¿No es genial?

Es un proceso que actúa sobre el sistema límbico (parte media del cerebro) y al que el sistema auditivo está conectado. !Todo encaja¡.

¿Y qué se consigue entonces con esto de la estimulación auditiva neurosensorial?

Se puede decir que es como una rehabilitación mecánica o mejor dicho, “la estimulación auditiva neurosensorial es un fitness auditivo para devolver la funcionalidad a los músculos del martillo y el estribo” (esenciales en el oído), y de esta manera restaurar las frecuencias distorsionadas, con lo que la propia escucha activa mejora de manera sustancial.

¡Así de fácil y sencillo!

[bctt tweet=”La estimulación auditiva neurosensorial es un fitness auditivo para devolver la funcionalidades”]

De esta forma, he comprobado como profesionales de diversos sectores y modos de vida tan distintos como el parecido de un huevo a una castaña (gran frase que mi abuela, y muchas otras abuelas, han repetido en más de una ocasión) han conseguido:

  • potenciar la comunicación
  • dinamizar el cerebro
  • aumentar la creatividad
  • mejorar la atención, concentración y memoria
  • obtener mayor motivación en las actividades cotidianas
  • potenciar la adecuada toma de decisiones
  • desbloquear el sistema nervioso

Una maravilla, ¿verdad? Sí, pero como todo en esta vida, también tiene sus contraindicaciones.

No a todo el mundo le va a servir, y no a todo el mundo le va a hacer el mismo efecto.

!Ya, pero es que mi vecino del tercero está contentísimo, le está funcionado de maravilla, y yo no veo que me haga nada de nada¡.

Claro, porque quizá no sea un proceso para ti, porque a lo mejor no es lo que necesitas, o simplemente porque ni tú ni tu vecino sois los prototipos de huevo y castaña adecuados para este caso.

Creo que me puede servir esto de la neurociencia

Bien, pues huevos y castañas aparte, puedo asegurarte que el trabajo y los efectos que he podido ver en personas de diferente índole una vez utilizada, la estimulación auditiva neurosensorial ha provocado una mayor satisfacción y mejores resultados en nuestros clientes acelerando el proceso de evolución de los directivos (o no directivos) que lo han probado.

Y por consiguiente aumentando sus capacidades en el día a día, así como su equilibrio interno y emocional.

[bctt tweet=”La estimulación auditiva neurosensorial ha provocado una mayor satisfacción y mejores resultados en nuestros clientes”]

De esta forma, querido amigo responsable de personas, puedes atraer un elemento atractivo para el empleado, y en consecuencia, notorio para la compañía en productividad y rendimiento, y encima resultar un punto positivo para el departamento de RRHH y/o la Dirección General. ¡Triple ganador!

¿Ahora ya te suena mejor esto de la estimulación auditiva sensorial? ¿A qué estás dispuesto al menos a seguir indagando sobre ello? Los resultados están ahí fuera.., lo tengo comprobado.