¿Sabías que un estudio realizado recientemente encontró que un 64% de los directivos admitían la necesidad de trabajar en sus habilidades directivas y de gestión?

Las habilidades directivas a un lado y otro del charco de la responsabilidad

  • ¿Te dice algo el porcentaje que te muestro?
  • ¿Estás en la órbita de este pensamiento?
  • ¿Quizá te encuentras metido de lleno en ese porcentaje en el que a veces sientes que no estás preparado para afrontar algunas de las vicisitudes que vienen de forma inesperada?

De otro lado se encuentra el profesional que trabaja directamente, también puede que indirectamente, para ti, con lo que en este escenario estarías al otro lado de la barrera, o como he puesto un poco más arriba, al otro lado del charco de la responsabilidad.

Es decir:

¡Sí, tienes razón, mi jefe la única habilidad directiva que conoce es cuando me manda sin parar todo tipo de tareas que a veces no sirven para mucho, y encima sin saber qué es lo que estoy haciendo y sin marcarme prioridades!

Pues bien, teniendo en cuenta nuestra cultura, nuestro entorno y lo que incluso a día de hoy se respira, los profesionales necesitan, o más bien requerimos que nuestros directivos sepan no sólo conocer el detalle de su ámbito de especialización, sino también:

  • saber calibrar,
  • adelantarse a los acontecimientos (incluso a veces hasta a los pensamientos),
  • saber motivar,
  • y hacer que el equipo se desarrolle y evolucione..,

¡Vaya faena es esto de ser directivo y tener que mejorar tus habilidades directivas!

Si, lo sé. Es como para renunciar a cualquier puesto que implique dirigir personas

Aportar valor a mi gente

habilidades directivasNo sé si estás de acuerdo, pero como directivo de personas puedes aportar un importante valor a las personas, que incluso se puede determinar en una parte de felicidad al uso.

Conozco una persona muy cercana a mí que su trabajo le gusta, pero se siente desdichado y cabreado con el mundo sólo por el hecho de ir a la oficina y tener que lidiar, en este caso con su jefa.

Una jefa que no conoce y quizá nunca conocerá el significado de habilidades directivas.

De todas formas…. ¿no te parece ilógico?

Si vas a pasar tantas horas en tu puesto, que menos que tengas las competencias adecuadas  para manejarte en las habilidades directivas y el desarrollo de personas.

Quizá no completes todas, y ni siquiera las que domines sean al 100%, pero por sí mismas son capaces de hacer una gran diferencia.

La realidad es que hay muchas personas en puestos de mando que carecen de habilidades directivas o simplemente estas son insuficientes.

Y es que muchas de estas habilidades se aprenden o adquieren como casi todo en la vida con formación. Pero la formación de lideres es el gran olvidado de nuestro sistema educativo. Aunque esto ya lo hablamos en la entrada sobre el liderazgo en edades tempranas o la famosa Y de Harvard.

Para muestra un botón

Fíjate que hoy mismo he recibido un whatsapp de un buen amigo que está desarrollando su carrera profesional en Londres, y me ha hecho el siguiente comentario:

“¿Sabes qué? No aguanto a mi jefe directo. Preferiría cobrar menos y tener un responsable que tuviera esas habilidades directivas que he leído en alguno de tus artículos. La verdad que no me inspira nada este tío y su forma de tratar al equipo”.

Es curioso, porque quizá sea el cambio ocurrido desde años atrás o la simple evolución del patrón de comportamiento, pero he oído a unas cuantas personas pronunciar palabras similares, cuando hace diez años lo oía, sí, pero con algo menos de intensidad y tronío.

¿Será que la consecuencia de sueldos menores e inferiores promesas materiales por lo general ha hecho cambiar las sensibilidades de algunos de nosotros?

No te reinventes; simplemente evoluciona.

No quiero decir con este mini título que no me guste la palabra reinventarse.

Al contrario, me parece que es una de las formas de mayor calado en cuanto a resiliencia empresarial se refiere.

Yo mismo me he tenido que reinventarme al menos un par de veces en mi carrera.

Y si te soy sincero, antes de cualquier atisbo de reinvención, yo pensaba que ese término era sólo para personas que de verdad habían vivido situaciones trágicas en la vida.

!Nada más lejos de la realidad!.

Lo que ocurre que para este caso, estoy más en la línea de la teoría de la evolución de la persona, y esa es la parte que te animo a probar.

[bctt tweet=”El 64% de los jefes admiten que deben mejorar sus habilidades directivas”]

Si de verdad existe un 64% de personas que ejercen un rol directivo o de gestión de equipos y piensan que deben mejorar sus habilidades directivas, significa que estamos, y me incluyo, estancados y no evolucionando. Y sé que en muchas ocasiones el día a día, las responsabilidades, el no tener un ápice de fuerza que sacar, o el propio sacrificio que exige la propia evolución echan para atrás a personas que de por sí ya tienen, y te incluyo a tí, querido lector, tienes un talento importante.

Un dato para la reflexión.

Según recientes estudios, un mal jefe aumenta las posibilidades de infarto en un 50%.

  • ¿Cómo te tomas esto? Yo cuando lo leí me quedé de piedra.
  • ¿De verdad el aumento puede ser de un 50%?

Te pido que por un momento no pienses en las consecuencias fatales del dato que te muestro. Mi idea en este sentido no es transmitirte que alguien se te quede frito en la oficina, aunque sea real y posible, sino simplemente que te permitas imaginar lo que supondría bajar los niveles de estrés del equipo, de tu equipo sin ir más lejos.

Los infartos en ámbitos de trabajo cuando hablamos de un mal jefe vienen dados en cierto sentido por la tensión provocada durante un tiempo prolongado de parte de ese jefe, que bien puedes ser tú mismo como responsable de personas.

¿De verdad tienes la sensación de crear estrés y tensión en los demás?.

Dale la vuelta a la tortilla.

En caso de provocar un ambiente de trabajo positivo en lugar de estrés y tensión, estarás aumentando en más de un 70% por ciento el rendimiento de tu área, de tu proyecto o de tu organización.

Me imagino que esto ya te tranquiliza más, o quizá no, si no lo pones en práctica.

¿Sabes lo que tu equipo opina de tus habilidades directivas?

En términos directos:

  1. ¿Has preguntado alguna vez a tu equipo los aspectos positivos o menos positivos de tu gestión y herramientas de liderazgo?
  2. Y sino lo has hecho, ¿qué te impide hacerlo?

Una de las cosas que he comprobado a lo largo de estos años es el temor que tienen algunos directivos a conocer la opinión que los demás tienen de ellos, y de verdad que a veces se me escapa la razón de este temor.

“Tus clientes más insatisfechos son tu mayor fuente de aprendizaje”- Bill Gates | Fundador de Microsoft

Para ti directivo, no sólo son o deberían ser clientes aquellos a los que vendes un producto o un servicio. Todos los días tienes contigo clientes internos a los que tienes que atender mejor que a nadie. Son en virtud y referencia tus clientes estrella.

Precisamente, y como muestra la cita, la fuente de información y aprendizaje mayor en lo que se refiere a habilidades directivas cuando piensas sobre ti mismo son tus clientes internos insatisfechos.

De ellos puedes sacar los puntos sobre los que versar tu evolución posterior.

Pregunta, indaga, discierne, no le temas al que dirán de mí, a mostrarte vulnerable.

Total, todos somos personas, así que quién no se haya sentido vulnerable alguna vez, o miente o no ha vivido experiencias que sin lugar a dudas pueden ser duras pero enriquecedoras.

Si eres capaz de preguntarte y preguntar a los demás sobre tus bondades y aspectos a mejorar es factible que comiences a cambiar la balanza, y pasar de un responsable regular a por lo menos actuar de forma valiente y con ganas de mejora.

Está bien, ya tengo la información. ¿Y después qué?

Bueno, puede que los resultados no te gusten demasiado, o puede que te sorprendan de manera positiva.

De hecho este segundo caso se da incluso más que el primero, con lo que haz un ejercicio de introspección y autocrítica:

  • ¿Estoy de acuerdo con el aprendizaje que me llevo?
  • ¿Quiero de verdad evolucionar?
  • ¿Quién me puede ayudar?
  • ¿Cómo puedo lograrlo?

A partir de aquí, y en pleno siglo XXI, las herramientas y servicios a tu disposición son múltiples:

  • coaching
  • mentoring
  • formación ejecutiva en PNL

Y como decía mi abuela, “de todo hay en la viña del Señor, bueno y malo”.

Todo puede ser positivo, pero antes que cualquier movimiento, te animo a que contrastes tu intuición de directivo con la percepción que tiene tu gente, ya que mejorar tus habilidades directivas no es que sea cuestión de vida o muerte, pero te puede dar tanto, que ni siquiera sabes donde puedes encontrar el límite.

Si te ha gustado este artículo sobre habilidades directivas o simplemente te sientes identificado o quieres hacer un comentario, no te cortes, me gusta leer y compartir tus opiniones.

¡Muchas gracias!