A la hora de escribir este artículo, unas cuantas dudas me han asaltado sobre la manera de introducir el concepto de la gestión del estrés.

gestión del estrésUn poco más abajo te cuento mi propia experiencia sobre la preocupación de profesionales que cuentan con
personas a su cargo, y de las cuales tienen que sacar un óptimo rendimiento de cara a cumplir los objetivos personales, departamentales u organizacionales según el caso.

Una vez vayas leyendo comprenderás hacia donde me dirijo, pero desde luego, una idea me vino claramente a la cabeza después de unos días de esmerado trabajo y obtención de información:

Apoyar y ayudar a tu equipo con la gestión del estrés es uno de los mejores antídotos para evitar riesgos psicosociales en el trabajo y aumentar la productividad

Veamos a que me refiero.

Por qué una gestión del estrés  y de las emociones en tu organización

Recientemente un estudio conducido por Regus  en 100 países distintos, concluía que el 53% de la fuerza laboral sufre de alguna manera los efectos del estrés.

Apoyar y ayudar a tu equipo con la gestión del estrés, y en un marco más amplio, de las emociones, es una de los mejores antídotos para no sólo mantener o aumentar productividades, ratios o beneficios, sino la forma de evitar riesgos psicosociales de las personas en el entorno de trabajo.

Para apoyarme en esta idea quiero relatarte una experiencia propia, que luego se multiplicó por varios casos más, y que me hizo inmediatamente coger papel y boli y aclarar mis ideas en torno a lo que estaba presenciando.

Hace escasamente un mes, durante una mañana templada del enero casi primaveral que hemos tenido, me encontraba en el transcurso de una rueda de visitas con emprendedores, ejecutivos y directores que tienen personas a su cargo.

Concretamente nos encontrábamos Hernán Cerna y yo desarrollando algunas ideas propias que habían funcionado y estaban teniendo éxito con respecto a la gestión del desempeño y las competencias profesionales, algo ciertamente alejado de lo que la gestión del estrés significa.

Si te digo la verdad, la situación era similar a aquellas reuniones donde una sana y sabia intuición te dice que ese no era el camino adecuado para abordar el interés de aquel paciente ejecutivo.

No obstante, nuestra idea e intención era simplemente recabar información sobre su experiencia y qué observaba en torno a comportamientos de su equipo de trabajo y personal directo.

Cuando todo parecía que acabaría en un cortés apretón de manos y una amable despedida agradeciendo el tiempo dispensado e invertido, un giro inesperado tuvo lugar cuando nombramos las dos palabras mágicas que hicieran cambiar el semblante de nuestro interlocutor: riesgo psicosocial, y ella en consonancia con la gestión del estrés.

La epidemia del estrés y la ansiedad en las organizaciones

Todo lo que parecía un tibio pero distendido encuentro se convirtió en un cambio de parecer repentino debido a la preocupación e interés de nuestro protagonista en torno a no solo la gestión del estrés o los riesgos psicosociales en sí, sino a todo el proceso que existe de cara a atenuar los mismos.

[bctt tweet=”El 53% de los trabajadores sufren de estrés laboral según Regus”]

El mismo nos confeso lo siguiente:

Os va a parecer extraño, pero de un tiempo a esta parte no me importan tanto los ratios o la productividad de mi gente, ya que sé que lo hacen bien, lo que me preocupa es la ansiedad, el estrés o las preocupaciones que tienen con ellos y que traen y se llevan consigo de manera constante.

Aparte de esto, nuestro cliente tenía la sensación de que venir a trabajar se hacía cada vez más cuesta arriba en las personas de su equipo.

Y es que una media de ocho horas en la oficina, pueden ser un auténtico infierno si las cosas o el ambiente no es el adecuado.

Eso sin atender las situaciones internas y personales de cada uno.

En fin, después de casi una hora hablando sobre riesgos psicosociales, miedos, ansiedades y gestión del estrés en su propio equipo, prometimos volver a vernos (y así lo hemos hecho), para introducir nuevas tendencias que están resultando exitosas en organizaciones y personas individuales.

Y de las que te hablaré en un próximo artículo.

[bctt tweet=”Los riesgos psicosociales existen y preocupan al 70% de los directivos”]

Siendo un encuentro y una charla clarificadora, y en cierta manera inusual por como acontecieron los hechos, me propuse averiguar si este interés sobre qué está ocurriendo en las personas que forman un equipo o una organización era un interés real en ejecutivos más allá del “sáquenme el trabajo adelante y luego ya veremos si me preocupo por ustedes”.

No me costó en exceso contactar con otros directores de Recursos Humanos, emprendedores o directores de área con personas a su cargo para esclarecer las sospechas del productivo anterior encuentro

Sus respuestas fueron variadas por supuesto.

Pero en un porcentaje mayor al 70%, los llamados riesgos psicosociales concretados en la gestión del estrés y la ansiedad estaban bien presentes en sus prioridades.

Estos fueron dos ejemplos de respuesta:

“Claro que me preocupa Álvaro, y mucho. La gente, o al menos lo que yo conozco de mi día a día, está con más tensión a nivel interno, mayor ansiedad y con niveles de estrés más altos, pero si te soy sincero, no se cómo abordarlo”.

“¿Sabes qué? Antes me fijaba más en cómo motivar al equipo, pero desde hace unos años, los niveles de estrés son tales, que motivar me parece algo parecido a ciencia ficción. Casi solamente trabajo para que la gente no reviente, y eso es muy peligroso y que repercute directamente en sus vidas”.

Por lo tanto, y como conclusión, la información obtenida era cierta. Los riesgos psicosociales existen, y mucho, más de lo que parece, incluso.

Y lo cierto es que hasta ahora existen pocos departamentos de desarrollo de personas que sepan abordarlo.

Básicamente, la gestión del estrés y sus derivados no existían como prioridad hasta hace no demasiado.

¿Qué puedes hacer frente a los riesgos psicosociales y la gestion del estrés?

Lo primero de todo observar, observar y observar.

Parece simple y fácil, pero cuando hablamos de situaciones en torno a la gestión del estrés es indispensable que estés seguro de que algo en relación a ello o subyacente está ocurriendo en las personas de tu equipo.

Recuerda algo importante:

Normalmente el punto más pequeño y aparentemente insignificante y débil suele controlar el sistema.

Con lo que un principio de riesgo en una sola persona quemada puede descuadrar a medio plazo a todo el equipo.

Comunicación fluida, que no significa interponerse en la vida privada de tu equipo. Bajo mi perspectiva, una de las competencias imprescindibles de un líder es la comunicación, aparte de conocer herramientas de conocimiento de las personas. En este caso una comunicación sensible pero directa creo es adecuada para conocer el punto de partida de la situación.

En ningún caso observes la situación como una catástrofe o un inicio de pandemia, si lo comparas con una enfermedad.

La persona puede que solo necesite que la escuches, algo de cercanía y comprender qué le ocurre para empezar a desbloquear la estructura.

Puede que el problema sea complejo, y en ningún caso querido ejecutivo eres un súperhombre o una súpermujer como para resolver todo tipo de situaciones.

Eso si, tampoco mires para otro lado si lo que ocurre no es 100% interno a la organización.

Pregunta a la persona si quiere ayuda externa de otro tipo y ofrécete como apoyo. Los puntos de palanca pueden estar en los lugares más insospechados.

Infórmate que está ocurriendo en tu entorno y verás que tu caso no es único y especial, y lo mejor de todo es que hay herramientas para abordar de manera adecuada la gestión del estrés.

¿Quieres conocerlas?. Próximo capítulo en una semana.

Con este artículo sólo pretendía hacerte saber que no eres el único en tener que saber gestionar estrés, ansiedad, miedos u otros en tu equipo, internos o externos a la organización. Existen herramientas y posibilidades, lo único es saber el punto de partida y reconocer realmente que quieres resolver la situación.

Y tú, ¿Has notado algún aumento de los riesgos psicosociales en  tu organización ¿Tienes algún protocolo para la gestión del estrés? Aporta tu granito de arena en los comentarios